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Informe sobre los infocentros en Amazonas, Barinas y Mérida

18 de septiembre de 2012 Deja un comentario Go to comments

Estimad@s amig@s que buscan un desarrollo libre y activo en Venezuela,

durante dos meses meses viví en Puerto Ayacucho, dos meses en Barinas, y desde hace cuatro meses vivo en Mérida, de un total de 16 meses que vivo ahora en Venezuela, siempre en búsqueda de un ambiente donde pueda apoyar al desarrollo de la economía comunal y la infraestrctura técnica.

Por mis experiencias de más de 30 años dentro de la ingeniería y la construcción de sistemas electrónicos, conozco las condiciones para la creación de la infraestrctura técnica como base para que la independencia local y regional pueda desarrollarse también en el ambiente técnico. Debemos tener claro que no puede haber comuna sin economía comunal, y no puede existir una economía comunal sin infraestrcturas técnicas comunales.

Los instrumentos más importantes para desplegar las capacidades locales, que brindan las condiciones para lograr una independencia local, son los infocentros con su funcionalidad diversa y su amplia gama de requirimientos. Eso incluye la construcción del edificio y sus instalaciones como agua y elctricidad, la red, las computadoras, el laboratorio técnico, los servidores locales, y el apoyo en la formación de grupos de usuarios locales como portadores de los infocentros, incluyendo la integración de las casas adyacentes a la red de comunicación.

Como podemos ver, con la decisión consciente de organizarse a nivel local, estamos confrontados con una variedad de requerimientos y tareas que debemos enfrentar y a la vez usarlos para desarrollar nuestras capacidades y posbilidades.

En ninguna parte de Venezuela he encontrado aunque sea un acercamiento a este concepto. En resumen, los infocentros son espacios para los integrantes de la Fundación Infocentro, únicamente interesados en tener una vida tranquila dentro de espacios agradables, que organizan sus quehacer o nohaceres diarios sin responsabilidad alguna por las necesidades locales o regionales.

Las instalaciones y configuraciones son deficientes, la conexión a Internet es insuficiente, no existen laboratorios experimentales y de servicio, no hay equipamiento de herramientas técnicas y de medición, no existe una cultura de formación técnica, no hay manejo del inglés, no hay responsabilidades para el apoyo de organiaciones parecidadas como misión Sucre y Ribas, y los horarios excluyen la población trabajadora y imposibilitan el estudio local.

Básicamente esas son mis experiencias. Pero las computadoras y el Internet no sirven para ser sólo juguetes. Depende de nosotros qué espacios de uso les damos. Es característico que en ninguna parte están instalados los programas científicos para la visualización y la investigación experimental de los fenómenos naturales, ni hay conocimientos de ellos. No existen redes locales, ni se toman en consideración los principios de NFS und CIFS(SMBFS), tampoco herramientas de software como compiladores, ensambladores, debugger y analizadores de redes.

Quiero hablar de Puerto Ayacucho en el estado Amazonas. Conozco dos infocentros allí, más una sala de computación de la misión Ribas dentro de una escuela. El Mega-Infocentro, la central para Amazonas, y un infocentro dentro de una biblioteca, que había estado fuera de servicio durante meses, aunque los colaboradores tenían el tiempo de encargarse de ello. Solo para la creación de la misión Amor Mayor fue puesto en marcha rudimentariamente, pero entonces fue cerrado al público durante dos meses. Lo mismo pasó con el Mega-Infocentro, que iguelmente fue cerrado por dos meses.

Ya en mi primera visita pude ver que las instalaciones eran deficientes y que la salida gráfica no había sido configurada para la matrix de pixeles del monitor. Aquí podemos observar un problema general de los infocentros: los ordenadores generan una imagen digital, los monitores TFT también son digitales, pero la conexión es análoga. ¡Qué tontería! Si a eso se suma que la resolución de pantalla no corresponde con la matrix de pixeles del monitor, entonces los convertidores  D/A- y  A/D trabajan de forma asincrónica y la tasa de error sube. En algunos infocentros podemos observar estas síntomas fácilmente en los círculos distorsionados en forma de huevo.

Al principio tenía acceso a la contraseña de administrador. Así pude arreglar en algunos ordenadores las fallas de instalación, instalar WINE para mis aplicaciones portables y así usar mi ambiente personalizado con todas mis configuraciones personales. Corrigí la configuración de los monitores en todos los equipos y traté de explicar a los colaboradores del infocentro las implicaciones técnias del problema.

Las tasas de transferencia son desastrosas, como en todos los infocentros. La tasa de descarga estaba allí en unos 500 kb/s máximo, un valor bastante alto en comparación con los otros infocentros, aunque pocas veces disponible. La tasa de subida está en menos de 40 kb/s. Aparte del bloqueo artificial de la tasa de subida por parte de Cantv con la finalidad de evitar los servidores locales, llama la atención el largo tiempo de conexión de hasta cinco segundos. Todos los navegadores y protocolos FTP siempre suelen trabajar de forma paralela con varias conexiones para nivelar los tiempos de servidor. Pero si los tiempos de conexión tardan hasta cinco segundos, eso deja de funcionar. Además, el protocolo TCP, acoplado al protocolo IP, trabaja también de forma bidereccional para sincronizar el cliente con el servidor. Con eso la tasa de descarga ya no estará disponible porque los paquetes de respuesta se retrasan. Solo los sistemas de intercambio de archivos (peer to peer) pu
eden usar el ancho de banda completa, cuando trabajan con el protocolo UDP, que no requiere paquetes de respuesta.

No me puedo explicar porque los infocentros no se convierten en motores para romper el bloqueo de la Cantv y colaboran en la construcción de un sistema de comunicación de calidad. Ellos son primeros afectados, y ellos tendrían las condiciones, si quisieran usar sus posibilidades, su tiempo y sus recursos.

Más bien organizan a diario bailes y cine estadounidense de pésima calidad, como es el caso de Puerto Ayacucho. He visto solo pocos casos en Venezuela donde los colaboradores de la Fundación Infocentro estén estudiando sus instrumentos y adquiriendo las bases teóricas. Pero eso sí, inviertan mucha energía en el control burocrático sobre los usuarios y sus tiempos de uso.

Aquí podemos observar como las instituciones estatales organizan los bloqueos del desarrollo local. La gente ya ha avanzado mucho más y habría dejado atrás a los burócratas, si no fuera por los obstáculos permanentes que encuentran en su camino. Eso tiene mucho que ver con la expresión central de Carlos Marx: “La existencia determina la consciencia.” Para la gente a nivel local, los infocentros son instrumentos para dar curso a sus proyectos de desarrollo local. Para los integrantes de los infocentros, cuando no tienen responsabilidad por Venezuela
y la comunidad local, se trata de espacios de juego y esparcimiento, la base de los flujos de dinero que fundamentan su existencia, porque han perdido la conexión con las bases materiales vitales, si alguna vez las tenían.

Los flujos de dinero siempre son instrumentos de las élites para permitirse una vida de lujo sin tener que trabajar para los gastos que eso implica. Para eso construyen los sistemas de esclavitud indirecta. La forma de producción capitalista,  con la construcción de estado que implica, solo es una forma de manifestación específica en el tiempo de los intereses materiales en los que se fundamenta.

Cantv, como todas las instituciones estatales, está orientada en primer plano hacia los flujos de dinero y se organiza para tal fin. Los infocentros son la parte opuesta a esta construcción. Están a la disposición libremente y sin costo, son una expresión de la responsabilidad de la gente dentro de sus espacios locales, son símbolos del principio de que los recursos de la sociedad siempre deben estar a la disposición de todos por igual, son centros de aplicación de métodos técnicos y científicos, de la autoorganización local y comunicación horizontal. Son espacios para adquirir conocimientos técnicos locales y formar procesos de  autoorganización. Pero solo cuando las estemos usando con este fin.

He abandonado Puerto Ayacucho después de dos meses porque tenía que aceptar que el estado de los infocentros solo es una expresión de la situación general allí. Después de mis conversaciones con Fundacite, Mat, Inces y otras instituciones, estaba consciente que en ese ambiente sería un luchador solitario. El burocratismo rancio con la finalidad de la apropiación privada de los recursos comunes ha penetrado todos los espacios. Existe una aceptación superficial sobre los bloqueos del autodesarrollo local, pero los portadores y participantes de esas instituciones y estructuras no tienen la voluntad de atreverse a un cambio y cuestionarse a través de una reflexión crítica.

Así que me fui a Barinas. Para empezar me metí en el ambiente de los infocentros. Así hice los contactos con los consejos comunales y la sala de batalla. Como vivía en un barrio, pude percibir muy bien las realidades cotidianas de la gente, ya que es un principio mío de vivir como viven las mayorías, sin acceso privilegiado a los recursos, sin carro, sin ordenador. Así dependo de las circunstancias tal como lo hacen los venezolanos, y puedo separar las frases vacías de las realidades. “El discurso no nos da a comer”, así lo dijo Berthold Brecht en su canción. Él entendió eso porque se sentía ligado a la comunidad.

Necesitamos esa empatía para crear comuniddades sociales. Sin empatía no puede haber socialismo, con egoismo y competencia no puede existir. El Che no dudaba de eso. El describió eso con ética y moral. Sabía por sus experiencias que solo la responsabilidad por la comunidad, como base para nuestra existencia individual, podrá crear las condiciones para una sociedad de iguales. Con eso empatamos con la cultura verdadera de Venezuela, la cultura de los indígenas, basada en comunidades altamente independientes. Esa es la cultura verdadera de América Latina, no esa basura europea que encontromos más que todo en las ciudades, siempre asociada a la ideología cristiana basada en la mentira y la falsificación, que ha construida ese basurero gigantesco con su dogma para desarticular las estructuras sociales. El cristianismo es el instrumento para la disolución de las comunidades locales e independientes, para la atomización de las estructuras sociales, para la dominación de la

competencia sobre la cooperación.

Barinas es un punto de encuentro entre estas dos corrientes principales. En los Andes todavía se encuentra una fuerte consciencia sobre economías locales y autogestión. En los Llanos podemos observar la basura europea en forma concentrada. La apropiación privada de los bienes comunes, de la tierra, la locura de las haciendas, la cultura de las cercas como símbolos del egoismo de algunas familias oligarcas que tratan a la fuerza de callar cualquier interés común. En las pequeñas localidades de los Llanos podemos observar situaciones parecidas a Namibia, donde los alemanes han logrado la ocupación total de la tierra, quedando entre las cercas pequeños espacios para los africanos. Tal cual es Santa Inés. Un paso entre paisajes cercados, ociocos, comprometidos únicamente con la explotación capitalista brutal de seres vivos, sin agricultura y sin despliege de las fuerzas propias de la naturaleza, tan imponentes en aquella zona geográfica. Alrededor del pueblo se amplia un

poco el paso, pero la gente no tiene acceso a la tierra para organizar su autoabastecimiento local, porque todo está sometido a la propiedad privada, el robo de lo común.

Algunos lectores se preguntarán porqué estoy ambulando por Venzuela. He venido a Venezuela porque es el centro mundial de la autoorganización comunal. Amo a los venezolanos, y a la vez odio este país, porque acá domina la forma de producción capitalista en toda su pudrefacción. No conozco otro país donde la gente discute tan libremente su presente y futuro, dearrolla sus ideas y visiones, estáa abierta para todas las corrientes políticas que buscan un mundo pacífico
y libre, y expresa su solidaridad con los amigos desamparados y humillados en todo el mundo.

Y sin embargo podemos ver como ellos también son marionetas del sistema de distribución orientado hacia el dinero, como son testigos impotentes de como un pequeño grupo se apodera de la mayoría de la riqueza social para poder dedicarse a su estilo de vida aristócrata. En 1922, W.I. Lenin escribió en una carta a Klara Zetkin: “El mayor enemigo de la revolución rusa es la burocracia rusa.” Podemos aplicar eso uno a uno a Venezuela: “El mayor enemigo de la revolución venezolana es la burocracia venezolana.” Los burócratas siempre se orientan primero por los ricos y sus representantes, son sus servidores sumisos porque sólo se interesan en los flujos de dinero y buscan su salvación personal en la riqueaza individual. No entienden que la riqueza individual solo puede fundamentarse en la probreza individual. La riqueza siempre produce pobreza, es un valor relativo.

Según las leyes de la economía nacional y nuestras experiencias, la economía de una sociedad se basa en el equilibrio entre lo que produce y lo que consume. Como todos necesitamos de diversas actividades, a todos nos corresponde sin privilegios la misma parte de los bienes de la sociedad. Con la formación de riquezas individuales, el equilibrio se rompe. De tal modo que todos los ricos siempre se convierten en ladrones, no obstante el espectáculo ideológico que inventan para despistarnos.

Un fenómeno venezolano importante es el miedo, o quizás más todavía la predisposición al miedo. En todas partes me lo consigo. Cuando narro que pocas veces me he sentido tan seguro como en Venezuela, la gente se asombra o busca una explicación específica. Tres veces he sido robado en Venezuela, una vez he sido golpeado, pero nunca por civiles. Siempre ando a pie o en buseta, de día y de noche camino por ciudades y veredas, incluso en los barrios y zonas periféricas llamadas altamente peligrosas.

He sido robado por la policía en Santa Elena de Uairén, por la GNB en
Ikabaru y por la policía en Mérida. He sido golpeado por la GNB en Paraitepuy
entre Santa Elena de Uairen e Ikabaru. Así sé que dónde están las guaridas de los verdaderos delincuentes, dónde se organizan para desplegar su terror contra la población. Nunca he visto que los ricos hayan sido controlados en los muchos retenes de la GNB o de otras unidades militares. Siempre es la gente sencilla trabajadora, camino a una visita de familiares o de amigos, que es sometida a todo tipo de controles humillantes y requisada hasta el cuero, acompañado de tratos estúpidos, arrogantes y poco amables. Cuando llega en sus 4×4 la gente bien vestida adornada de joyas, los militares se derriten de sumisión. Ven desfilando frente a ellos a sus ídolos y sueñan con estar dentro de los costosos carros norteamericanos.

También en Venezuela hay una lucha de clases abierta, como en todo el planeta. Y así la hay en cada subdivisión de la sociedad. También dentro de los infocentros podemos observar eso, aun cuando se arme un circo para camuflar los reales conflictos de fondo. En el centro siempre está la pregunta: quién controla y aprovecha de qué forma los recursos de la sociedad. ¿Es su función apoyar al pueblo en su camino hacia la autoorganización, o son más bien instrumentos para organizar “Control Popular”, vivir sus deseos de controlar a los demás, lograr privilegios, presentarse como generosos cuando en realidad no aportan nada propio.

Conozco tres infocentros en Barinas. El Mega-Infocentro, que es la central del estado Barinas, el infocentro en la biblioteca del Parque de los Mangos, y el de Los Pozones. Todos están en las mismas condiciones desastrosas. Los horarios de apertura excluyen del uso a la población trabajadora, no hay posibilidades para el estudio local y autoorganizado, las mesas son como cajones y no dejan trabajar bien, no se permite el uso compartido con la familia los fines de semana, las instalaciones en su totalidad están desactualizadas y no están orientadas hacia las necesidades de los usuarios, no hay redes locales con servidores locales, y hasta en los horarios regulares muchas veces la gente se encuentra con puertas cerradas.

Esas son las experiencias generales de la gente de Los Pozones y otros barrios. Tienen que pagar en instalaciones privadas, si necesitan horarios que funcionan. Además la tasa de transferencia de datos imposibilita cualquier trabajo sensato.
Los colaboradores de los infocentros saben todo eso y reaccionan a veces con desprecio para desentenderse de su responsabilidad.

La biblioteca del Parque de los Mangos con su infocentro grande, al igual que en Puerto Ayacucho, es un ejemplo vistoso para el apoderamiento individual de los recursos públicos, el control excesivo y la irresponsabilidad. Un edificio gigantesco, espacios grandes y generosos que por lo general están vacíos.
Nada del otro mundo: no hay mucha gente que pueda usar semejantes espacios estupendos de lunes a viernes entre las 8:00 am y 5:00 pm, son horarios cuando por lo general la gente trabaja. Y si aun así alguien tiene tiempo disponible, se encuentra con puertas cerradas. No se ven niños pese a los espacios amplios, tampoco jóvenes. Cuando hice preguntas me referían a la oficina de cultura de la gobernación, en vez de asumir su responsabilidad por Venzuela y la localidad.

He eencontrado personas maravillosas en Barinas y sus alrededores, gente llena de activismo, con ganas de construir un futuro mejor, con visiones que van mucho más allá que la peueñez de los burócratas y de las instituciones. En la Unellez, en el Polytecnico Experimental en Barinas y Barinitas, en la orquestra infantil y juvenil, en los consejos comunales y en la SBS de la parroquia Betancourt, en los barrios y en todos los sitios donde la gente se encuentra. Todos tienen en común que están hartos de los bloqueos burocráticos y los quieren disolver. Pero también hay un alto grado de frustación y resignación que penetra todos los espacios y los neutraliza.

Mis experiencias en Venezuela me permiten hacer una afirmacíon sencilla: la gente ama a Hugo Chávez, pero odia al aparato burocrático. Los escuálidos no son el problema, ellos no tienen visiones y solo atienden a sus intereses egoistas, voceros de los neoliberales alemanes que propagan el capitalismo y la dstrucción del medioambiente, tal como la Friedrich Naumann Stiftung, la Konrad Adenauer Stiftung, la Bertelsmann Stiftung, del SWP (Stiftung Wissenschaft und Politik), todas esas instituciones europeas y norteamericanas que quieren organizar el saqueo como en Honduras y Paraguay, en Libia, Siria, en toda Asia, África y América Latina.

La gente entiende muy bien que solo mediante nuestra independencia podemos pensar y actuar libremente. Eso aplica en primer plano a los sistemas técnicos como los sistemas de comunicación. Las corporaciones extranjeras definen los métodos y limitan los espacios de decisión. La mayoría de los venezolanos tienen que usar servidores de correo externos, sus blog se encuentran en servidores externos. Hasta aporrea.org está hospedado en San Francisco en EEUU. También la Fundación Infocentros mantiene unos blog que en su totalidad están hospedados externamente, como Malasia, Australia y EEUU. Todos los blog políticos están hospedados en EEUU, como blogspot.com y wordpress.com. Hay solo unos pocos servidores en Venezuela, más que todo en el ambiente de los grupos de usuarios Linux.

Todo eso poco tiene que ver con cuestiones técnicas y falta de experiencia. En cambio tiene mucho que ver con la reproducción de la basura cultural europea
y teorías europeas de estado y economía. Son en primer lugar las llamadas clases
medias que cada vez que son confrontados con un problema, miran hacia Europa. Se orientan por el sistema monetario esclavizante, con una devaluación acentuada de todos los espacios que en realidad producen los valores. Los entes parasitarios que se fijan únicamente en asegurar su permanencia y producen para tal fin cualquier cantidad de ideologías de justificación, ellos lo tienen muy claro que son altamente superflúos. Es por eso que procen esos reglamentos masivos que no dependen de otra cosa que de si mismos, por eso construyen un sistema de valores difuso que para nada se relaciona con la realidad y se basa, como todas las religiones, únicamente en dogmas.

A eso se debe mi lucha inclaudicable por la liberación del pensamiento y de la acción, por el acceso sin restricciones al conocimiento de la humanidad, por los espacios para la libre asosiación de gente libre, tal como lo dice el manifiesto comunista como orientación central para nuestro futuro. Pero es nuestra convicción basada en experiencias que solo las personas libres, o sea en capacidad de actuar libremente y realmente independientes, pueden crear condiciones libres para una vida conforme a las necesidades humanas.

También en Barinas tenía que resignarme que el tiempo no está maduro para el desarrollo de la autoorganización local, debido a la falta de comunicación entre aquellos que tienen los mismo objetivos. Están atomizados, encerrados en sus respectivas esféras, enrollados en un aparato estatal burócrata que sigue intereses egoistas, cuyus actores intentan con todos los medios de bloquear la autoorganización.

Casi todas las noches las pasé en la orquesta infantil y juvenil, para escucharlos durante sus ensayos. Niños y jovenes maravillosos, activos y alegres, que con gallardía enfrentan las dificultades de aprender el idioma de la música y el manejo de sus intrumentos. Un esfuerzo que se debe entre otros a la dirección y el apoyo de Raumel y Jesús que se preocupan mucho por el desarrollo musical. Esfuerzo que por el otro lado sufre importantes restricciones por parte del director, que no entiende ni a los niños ni la música. Estas cosas muchas veces van juntas. Cualquier clase de música desarrolla esa sensibilidad por la comprensión de nuestra existencia social, cuando transporta la delicateza por el lenguaje del sentimiento, como es el caso de la música de los Llanos.

Después de dos meses en Barinas, seguí hacia Mérida. En el camino me llamó la atención la cantidad de los cerros quemados de los Andes. El bosque, uno de nuestros amigos más importantes, espacio de vida y de reproducción de tantas especies de la naturaleza, regulador y almacenamiento de agua, uno de los tesoros más grandes que ha producido la naturaleza, es sometido sin consideración al fuego. Lo he visto bastante en otras regiones también. In Puerto Ayacucho fui el único quien combatió el fuego en un cerro cerca del Mega-Infocentro. Ningún policía, ningún guardia nacional, nadie de la gente que estaba cerca quiso ayudar. Sabiendo que eso significa la muerte para una gran cantidad de seres, quemados vivos. Y sabemos que es también nuestra muerte. Sin bosque a la larga no puede haber vida para nosotros, quienes habitamos la tierra.

Cerca de Mérida es bosque vuelve a ser más espeso. ¿Será porque aquí la gente es más responsable? ¿Será por las fuertes lluvias y la neblina todo el día? No lo sé. Muchas veces hace frío aquí, mucho frío y humedad. Me recuerda Alemania y me asusta, porque el clima frío genera personas frías, al menos esa es mi experiencia. Pero la dureza del clima también genera un forma de actuación previsora, la encontramos en todas las zonas montañosas, desde las Filipinas en el oeste hasta el Perú. Construcciones altamente desarrolladas para la agricultura, es aquí que la construcción de terezas tuvo su máxima espresión. Hasta ocho mil años atrás la gente supo desarrollar sus condiciones de vida en harmonía con la naturaleza. Siempre en base a una autoorganización muy desarrollada, en la cooperación y la ayuda mutua.

Sólo los europeos fueron capaces de truncar esta larga época de economías locales estables, sometiéndolas al robo y saqueo. Dentro de Europa fue Suiza la que más desarrolló lo que hoy llamamos democracia. La autogestión local y la creación de la economía local por sus propios medios. En todas las regiones de América Latina encontramos puntos de empate para nuestro punto de partida, el autodesarrollo local.

Como en otras ciudades y regiones, lo primero que hacía fue contactar a los infocentros y las universidades.Traté de averiguar qué estructuras y qué ambiente hay. Mis experiencias con los otros infocentros también se confirmaron aquí. Cerrados para la población trabajadora, sin espacio para el estudio contínuo, instalaciones obsoletas y malas no aptas para el trabajo en la computadora, sin redes locales con servidores locales para el almacenamiento de datos y doblar servidores (mirror), sin laboratorios con equipamiento técnico, sin cultura viva del estudio de los equipos técnicos, etc. Obviamente, ¿porqué debería ser distinto aqui?

Sin embargo, muchas cosas aquí son distintas. Hay una conscienca y discusión sobre las necesidades del desarrollo de las infraestruturas técnicas locales según las necesidades. La primera vez que asistí en una reunión de los colaboradores de la Fundación Infocentro del Estado Mérida, pude llamar la atención sobre la necesidad de que los infocentros sean más que una acumulación de ordenadores con conexión internet para jugar y pasar el tiempo. El infocentro de la Unefa tiene un ambiente magnífico. Una universidad con gente muy abierta, mucho espacio libre y muchas materies de estudio. Qué más natural que usar este potencial para juntar la teoría con la práctica, abrir espacios para los estudiantes donde puedan ganar experiencias aplicando en la práctica las enseñanzas teóricas de las tecnologías de información, incluir a los integrantes de los infocentros en asumir la teoría de la teconología de computadoras y redes. Después de aquella reunión, la contrase

ña de administrador fue entregada a todas las instalaciones locales de infocentros para permitirles efectuar ellos mismos las tareas administrativas.

Siempre depende en primera instancia de protagonistas aislados que abren los espacios, muchas veces contra la terca resistencia de la fuerzas conservadoras. Mi primera conversación con la señora decana de la UNEFA me confirmó una vez más lo insensanto de los bloqueos constructivos. Ella insistía en la separación de la UNEFA y el infocentro, basándose únicamente en una idea burocrática, sin entender que la vida no conoce esas divisiones. Son medidas de resistencia para no aceptar la realidad, siempre basadas en motivos de mantener espacios de dominación bajo su propia regulación. En varios foros públicos he podido presenciar la variedad de los simbolismos formalizados que representan la realidad. Todo se trata de reproducir las definiciones suministradas desde afuera, sin hacer el intento de entender los fundamentos verdaderos para ciertas formalizaciones. Es el espíritu de la imitación sin comprensión, de acercarse a las teorías técnicas a través de simbolismos.

Pero los símbolos sólos, sin el contenido que transportan y bosquetean, se convierten en imágenes autosuficientes. Tuve esa experiencia cuando me presenté en la facultad de Filosofía para hablar con la gente sobre cómo integrar la filosofía con la vida cotidiana, demostrar que la gente hace 2500 años, en los tiempos de Sócrates y después de Epicurio, tenían cuestionamientos parecidos a los actuales. Todavía el espacio público carece de debates sobre nuestras visiones del buen vivir para todos y sus condiciones, también las condiciones filosóficas. Respondieron que no se encargaban de la política ya que ellos eran filósofos. Que poco entiende esa gente de la política y filosofía. Polis significa lo público. Así ellos mismos forman esa ideología política de la división, sin entender la relación interna que existe dentro de las múltiples areas de actividades humanas. Así siguen en su existencia parasitaria como cuidadores académicos de unos cultos vaciados

, eludiendo la responsabilidad por la sociedad que los alimenta.

Hay otro infocentro en Belén en el Parque de los Poetas que visito con frecuencia. Conectado al internet a través de una conexión satelital, en medio de la ciudad. No es fácil ingeniarse semejante estupidez, estando rodeado por todas partes de lineas telefónicas. Pero se pueden narrar muchos cuentos sobre lo absurdo de lo que hace Cantv, y a diario la gente me cuenta nuevas historias de terror.

Lo mismo pasa en el centro cultural de Campo de Oro, la conexión al internet es satelital, en medio del barrio. Mérida está ubicado en un valle, encerrado por ambos lados por altas montañas. Está equipado con ondas dirigidas desde las montañas hacia el valle, que obviamente son selectivas. Manejadas por Fundacite, bajo el control de algunos de sus miembros que las han declarado espacio privado. La discusión en Venezuela sobre autoorganización comunal y autogestión todavía no ha llegado allí.

Mi intento de arrancar la UNEFA con su infocentro de las garras de este grupito en Fundacite creado alrededor de una obsesión de controlar todo, o al menos de abrir un camino en esa dirección, fue respondido por parte de la Fundación Infocentros Caracas con una directriz que declaraba el acceso explícito de Fundacite, quizás después de que Fundacite se había acordado de la carcanía burocrática entre ambas. Hay un refrán que dice, “un cuervo no le saca un ojo a otro”, pese a todas la diferenecias y competencias mantienen el mismo interés en bloquear la auto-organización local.

Es el camino que vamos a transitar. Los infocentros se convertirán en instalaciones de la gente local, en sus instrumentos, con o sin Fundacite, con o sin Funcación Infocentro. En el segundo caso más bien con ella, porque muchos colaboradores hace mucho que están conscientes de estas necesidades y tienen un gran interés en la comunalización de los infocentros. Eso también se manifiesta en la campaña en favor de los infocenros comunales. La consciencia existe, solo que las ideas sobre cómo llegar allí todavía están sometidas a la costumbre de que la iniciativa siempre tiene que venir de las estructuras burocráticas y que hay que evitar a toda costa la autonomía local.

No sería un problema adaptar los horarios de los infocentros a las necesidades de los usuarios. En la UNEFA siempre hay personal de seguridad, gente muy amable y abierta, que fácilmente podrían tener un ojo sobre el infocentro. Ellos mismos podrían usarlo, cuando está poco frecuentado. En el barrio Belén, el infocentro se encuentra en el Parque de los Poetas, directamente frente a la policía, así que aquí tampoco sería un problema, aunque habría que cambiar el horario de apertura del parque. En el Centro Cultural Campo de Oro también siempre hay gente cuando está abierto, así que tampoco sería viable.

El problema está en la ocupación privada de los recursos de la sociedad en favor de la propia celebración egoista, la necesidad de ser importante, porque es tan obvio lo superfluo que son colaboradores con semejante grado de ignorancia. Así que sólo les queda la construcción de reglamentos formales y burocráticos, ya que de todas formas serían incapaces de enfrentar preguntas sobre los sistemas y las técnicas porque usan el tiempo sobrado del que disponen para darse de importante en vez de dedicarlo al estudio de teorías y sistemas técnicos.

Como comunista alemán que estoy luchando desde mi juventud contra esos excesos burocráticos, sé algo de los principios de kos sistemas de estado burgueses y sus mecanismos de violencia. Pero observo con asombro como la gente se somete con despreocupación alegre a semejante degradación. Esta diferencia cultural y mi forma de ser muchas veces provocativa de sacar la verdad a la superficie, obviamente genera conflictos con la identidad burocrática. Puedo vivir con eso, porque soy independiente y lleno de ideas visionarias comprometidas con la igualdad de todos los seres humanos. En este sentido soy quizás más venezolano que muchos que se llaman venezolanos pero que sólo responden a sus intereses egoistas.

En base a lo que he contado aquí y algunas otras ideas, quiero dibujar algunos
bocetos que en mi parecer son de vital importancia para los infocentros:

1) Los infocentros son instalaciones para los usuarios, porque son recursos de Venezuela para Venezuela. Los usuarios definen la forma de trabajar de los infocentros, los horarios, la configuración del software, el ambiente de trabajo y sus instalaciones.

2) Los infocentros son por definición ambientes multiusuario. Por eso se requieren servidores donde los usuarios instalan su cuenta si la necesitan y pueden guardar su configuración personal. Lo mismo aplica obviamente para sus datos. Así los ordenadores se convierten en plataforma técnica sencilla para un ambiente definido por el usuario con todas sus configuaraciones personales específicas.

3) Los infocentros son semilleros para el autodesarrollo local con base en la comunidad. Allí se organizan los campos de trabajo donde la gente puede acercarse a los fundamentos técnicos y científicos. Partiendo de las tareas que nos pone la vida, desarrollamos las estructuras para poder enfrentar a estos desafíos. No necesitamos construir edificaciones artificiales, porque las preguntas están sobre la mesa. Sólo tenemos que enfrentarlas y tomarlas en serio.

4) Los requerimientos para los infocentros son los mismos que en otros centros de computeo públicos. Por lo tanto se ofrece la instalación de grupos técnicos a nivel comunal que prestan gratuitamente el apoyo técnico y los servicios a todas las instituciones públicas.

5) Estamos en Venezuela y no en un patio trasero esclavizado de los EEUU o de Europa. No entiendo porque se está usando toda la basura Intel con la miserable  arquitectura AT. Tanto el armado como los componentes de las computadoras provienen en su mayoría de ambientes de producción esclavizantes, como los Joint-Venture. Que VIT sólo esté usando sistemas Intel, raya con lo absurdo. Intel es un colaborador importante del proyecto zionista Israel para la colonización y ocupación de Palestina, y Venezuela tiene una posición clara en favor de la autodeterminación de los palestinos, lo que significa necesariamente la disolución de Israel. Además Intel es un elemento importante en la militarización de los EEUU para catalpultar al mundo a la barbaridad. Los preparativos para la contrainsurgencia en América Latina van a toda máquina. Nunca deberíamos colaborar con Intel y sus compinches.

De nuestros esfuerzos y conceptos nace la tarea de desarrollar estructuras de ordenadores propias, junto con la tarea de someter a nuestros principios toda la estructura de comunicaciones. Hay una propuesta para eso. El Internet como red de redes locales con el protocolo Ipv8/16 y una dirección IP definida geográficamente. Para las arquitecturas de los ordenadores todavía hay que abrir la discusión. Pero también para eso hay conceptos con potencial, en vez de apostar a esa basura obsoleta de EEUU.

– Modelos thin-client con alimentación de 24V DC, también para el monitor. Todos los componentes electrónicos trabajan con tensiones DC. A través de una alimentación unificada de DC es fácil garantizar la alimentación las 24 horas y la protección de tensión con baterías.
– Sistemas OnChip(SoC) en vez de la arquitectura estúpida PCI.
– Siempre se usan redes cableadas locales de 1GHZ.
– Puntos de acceso WLAN y Bluetooth a través de la red local.
– Kernel que son compilados específicamente para el hardware.
– Máquinas virtuales (VM) para sistemas que no son Linux. Los usuarios definen su propio ambiente de trabajo.
– Ambiente multiusuario con servidor de datos local.
– Servidor local con dirección IP estática global y todos los módulos de servidor que necesite el usuario local. Así los infocentros pueden convertirse en elementos base para las redes de comunicación intercomunales, que siempre se acoplan  a estructuras de servidor y enrutador locales.

Un requerimiento central que también involucra a los infocentros es el desarrollo de infraestructuras técnicas locales. Eso implica sistemas de transporte, materiales e inmateriales, los centros técnicos para el desarrollo y la construcción, los talleres y laboratorios locales y el sistema de distribución en base comunal. De los requerimientos de los infocentros y sus estructuras de servicio técnico se generan los coneptos locales para la infraestructura técnica.

Todos estos pensamientos se basan en la convicción de que todos los sistemas económicos del futuro serán organizados sin dinero. Sólo el tiempo invertido es una medida objectiva para el esfuerzo realizado. El sistema monetario es un instrumento de las élites parasitarias para la esclavización de la población. Es una manifestación especulativa de valores con capacidad de almacenamiento, y nada tiene que ver con una medida de valor real. Hasta en Venezuela, organizada de una forma enteramente capitalista, donde hasta los proyectos de desarrollo son organizados a través de flujos de dinero y apoyan así la creación de sistemas corruptos y burocráticos, esta visión se impondrá. Pero sólo si desarmamos nuestra actitud consumista y empezamos a diseñar y desarrollar ambientes productivos y craeativos según nuestras necesidades vitales. Espero que este informe aporte algo en ese sentido, iniciando una discusión activa.

Saludos: Willi Uebelherr, Mérida/Venezuela 10.08.2012

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